Mostrando entradas con la etiqueta Series. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Series. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de enero de 2007

¿Por que copian a las series americanas?


Antes de nada, plantearé la siguiente pregunta, ¿Alguien me puede nombrar una serie española, con un guión sorprendente y jugoso, con buenas interpretaciones (naturales al menos) y con tramas completamente originales?
Yo debo tener poca memoria televisiva, pero no recuerdo ni una. Bueno sí, las que recuerdo no duraron en parrilla ni 2 telediarios ("El grupo" o "Raquel busca su sitio")

A finales de los 90, la audiencia de las series norteamericanas en España iba en descenso, mientras que las series nacionales alcanzaban records de audiencia, semana tras semana. Por desgracia esto se tomó como un triunfo de la ficción española sobre la estadounidense, por fin vencíamos a los acaparadores yanquis. Pero cuando pensamos que somos los reyes del mambo, cuando no hacemos autocrítica, y además perdemos objetividad, las cosas no salen del todo bien. Mientras que la calidad de las producciones estadounidenses crece ("Los Soprano", "The Closer", "Weeds"), nuestras series van perdiendo el rumbo cada día más.

En España se estilan 2 modos de concebir una serie de televisión:

1º y en los últimos tiempos el más común: Si queremos que una serie tenga un relativo éxito de manera segura y sin exprimirnos mucho la sesera, españolicemos una serie americana: Así de "Urgencias" , creamos un engendro llamado "Hospital central", o de "Anatomía de Grey ", se ha estrenado recientemente la pésima fotocopia: "Mir".
En cuanto a las series policíacas "El comisario", "Policías", "Génesis"; todas tienen tramas, diálogos y estilos calcados de series estadounidenses. Si algún día váis de visita a una comisaría española me comprenderéis, nuestra poli no es como la que vemos en la tele, ellos son más ... "funcionarios" (por cierto a ver cuando una serie sobre este numerosísimo colectivo de trabajadores de la administración).
Hubo también una época de furor por las series de abogados (todas fracasaron, menos mal), en las que nuestros letrados se levantaban alegremente de sus asientos para increpar a los testigos, o los jueces llevaban maza y se comportaban como el puto amo de la sala.


-2º o como hacer que los audímetros echen humo, sin arriesgar: Si no queremos copiar descaradamente a otras producciones extranjeras y parecer en cierto modo originales, lo primero y más importante es darle un aire cañí (a lo "Paco Martínez Soria") a nuestra serie, porque es lo de toda la vida, nuestros padres y abuelos crecieron con esas grandes películas, que ahora se emiten en Cine de Barrio. Lo segundo, es que en las tramas de nuestras series haya escenas románticas, familiares, o de acción, convenientemente influenciadas por algún rasgo típico del modo de vida americano. Esto sobretodo se da a la hora de desayunar e ir al instituto y también cuando aparece algún policía interrogando a un delincuente. Por último, pero no menos importante, una de las reglas básicas en este tipo de series es: si aparece algún gallego o andaluz lo ponemos de camarero o chacha, y a un catalán de sofisticado y algo snob. Ejemplos, muchos: "Médico de Familia", "Farmacia de guardia", "Lleno por favor", "Manos a la obra", " Periodistas", "Aquí no hay quien viva", "Los serrano".

Esto no es una crítica cerrada, no creo tener toda la razón en este tema, seguro que me descubriréis grandes series españolas, olvidadas para mi, eso es lo que pretendo.

Mi opinión sólo es la de una espectadora descontenta.

domingo, 24 de diciembre de 2006

¿Que nos deparará Lost?


Hay algo en ella que no me acaba de convencer. Es la serie de las incógnitas. Al principio, durante la primera temporada fue dejando a todos los espectadores boquiabiertos, nunca una serie de ficción, había planteado tantos enigmas imposibles de resolver, ni acaparado de tal manera nuestro tiempo.
Lost se ha inmiscuido en nuestros temas de conversación, en blogs y webs donde se apuntan una multitud de teorías y cábalas, en libros, en revistas, e incluso he descubierto algún vídeo por la red en el que un fan curiosea en los rodajes de Hawai para ver lo que se está cociendo.
Pero a mi hay algo que me descoloca, y es que cada vez que veo un capítulo, sobretodo últimamente (no revelaré nada, tranquilos) me da la sensación de que los guionistas están más perdidos que sus personajes, que se están metiendo en un callejón sin salida, que no saben por donde va a tirar la serie, que ya tenían previsto un final pero que lo están cambiando continuamente porque saben que no colmaría las expectativas que han generado en los fans. En pocas palabras, que los guionistas tienen tanto miedo a pifiarla que están más pendientes de las críticas y teorías de sus adictos seguidores que de aclararse ellos mismos y terminar por darle forma y sentido a la serie.
Por cierto, que se rumorea que han contratado a un nuevo guionista, Brian K. Vaughan procedente del mundo del comic, autor de “Runaways”, y esto a mi sólo me lleva a una conclusión, se les acaban las ideas y nos están tomando el pelo, lo que pretenden es mantenernos pegados al asiento, y cuantas más temporadas mejor, para llenar sus bolsillos de dólares.

Creo que tendríamos que tener en cuenta quien es el creador de la serie para vislumbrar el caos que se puede avecinar: J. J. Abrams, fue guionista y creador de “Alias”, una buena serie sí, pero sólo en las primeras temporadas, luego las tramas se volvieron surrealistas e incongruentes. Con "Felicity" tanto de lo mismo, pues aunque no la he visto me cuentan que tuvo un final de risa, repleto de errores.

Lo que no voy a criticar son las interpretaciones, pues en general todos los actores y actrices de la serie están fantásticos. Tampoco esa capacidad de enganche que tienen algunas tramas, ni ese halo de misterio que suele rodear a cada episodio. Lo que de verdad me repatea es que, viendo todo lo que se está moviendo en torno a la serie, los guionistas no sepan ponerle el broche final que se merece.

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Deadwood: vuelve el salvaje oeste

No solo de cine vive el hombre/la mujer...
Gracias al buen momento que viven las series de televisión made in USA, podemos disfrutar de esta pequeña obra maestra: DEADWOOD, es la apuesta del productor David Milch (Los Soprano, A dos metros bajo tierra, The Wire...) para la HBO, máximo exponente, hoy en día, de lo que es hacer televisión de calidad sin que el espectador cambie de canal.
La serie es bastante fiel a la realidad. En el estado norteamericano de Dakota del Sur existe un pueblo llamado Deadwood, que fue fundado en la segunda mitad del siglo XIX por los primeros colonos que ocuparon los territorios del oeste arrebatados a los indios. En la serie se aprovechan acontecimientos y personajes históricos para recrear la vida de aquellos hombres y mujeres.
Deadwood nos relata el origen y crecimiento de un pueblo en dónde no existe la ley, puesto que se asienta en un territorio cedido recientemente por los indios, un buen lugar para que muchos inicien una nueva vida y dejen atrás su pasado.
Se narran las andanzas de todo tipo de personajes (pistoleros como el famoso Willie Bill Hickok, Seth Bullock o Calamity Jane, mafiosos como Al Swearengen o E. B. Farnun, comerciantes como Sol Star, prostitutas, forajidos...), de toda clase social, raza y religión, que junto con las luchas por aunar poder y propiedades de los mafiosos y comerciantes, conforman una elaborada trama de la que es dificil desengancharse.
La calidad de los diálogos, la ambientación, unos personajes bien modelados, un espléndido reparto y la recreación de la vida de aquellos aventureros, que partían hacia los nuevos territorios conquistados para escapar de viejas deudas y hacer fortuna con la búsqueda de oro y otros negocios, son algunos de los ingredientes más interesantes para seguir esta excepcional serie.